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| Esta escena me hace
mucha gracia. Ahí tenemos al destino, encarnado en una familia de
cisnes, persiguiendo a Hyoga, que no se entera muy bien de qué va la
cosa. Sin embargo, Camus si parece entender la situación... ^_______^
(Ya se que parecen más patos que cisnes, pero echadle imaginación) |
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