Muy bien, os dejo que me babeeis durante un rato, solo os pido que no me salpiquéis las sandalias, que están un poco sensibles. De verdad que no me molesta, estoy acostumbrado. Son las cosas de tener un cuerpo perfecto y un carácter adorable. Este fue un regalo de cumpleaños para mi ahijada, que le hicimos entre Esme-chan y yo. Esme puso los lápices y yo el cuerpo.