Aquí me teneis dibujado por Natharell... de una manera bastante poco digna. Pero se ve toda mi armadura. Le di mucha lata a Hefesto con ella. Cuando mi padre ordenó que todos los dioses debíamos tener una armadura, yo protesté y traté de escabullirme. ¿Para qué necesita armadura un mensajero? Pero esta vez no hubo manera. Hefesto tiene tendencia a recargar las cosas innecesariamente; es un buen artesano, pero sus gustos no coinciden con los mios. Si iba a llevar armadura, tenía que ser ligera y que no me molestase... y peleamos mucho por eso. Aún hoy en dia, Hefesto piensa que mi armadura es poco digna. Yo creo que es perfecta... como yo.